Yo estaba allí, otra vez. La vida no me sonreía y mis tentaciones depresivas se hicieron realidad. No tenía ganas de continuar así y tampoco sabía como salir de eso pozo en el cual no paraba de cavar hasta encontrar agua y esta ya me tapaba la boca.
Pensé en volver al alcohol, tantos años de serenidad tampoco me ayudaron a mejorar. No mierda, sería un acto cobarde e irresponsable. Pedí un vichy.
Pensé en saltar por el barranco con mi coche a dos cientos sin cinturón pero no valía la pena, tantos años trabajando para pagar el coche...
Pensé en muchas cosas y al final decidí alquilar un vuelo y saltar en paracaídas. Una vez en el aire no soltarlo y morir felizmente volando entre las nubes.
Estábamos a cuatro mil pies de altura, la temperatura era gélida y el oxigeno no brillaba por su abundancia, aún así me encendí un cigarro seguramente el último de mi vida.
El piloto me cantó las cuarenta, yo ni caso. Acto siguiente empezó la cuenta atrás empezando por el diez. Al siete ya estaba en el aire. Joder que belleza, joder que paz, joder que forma tan bonita de morir; estampado en el suelo rural que a mis pies se difuminaba.
Unos segundos bajado en picado, mil reflexiones en mi cabeza. A la mierda, no vale la pena, no sería digno de mi cabeza, no seria una muerte digna para un samurai de la calle. Tiré de palanca y abrí el paracaídas.
Una vez aterrado me fuí al banco, vendí todas mis pertinencias, me deshice de todos mis usufructos y me aliberé de mi pasado.
Fui al bar y me tomé un café antes de perder por las carreteras. Una nueva vida tenía que empezar, un último llanto, un último adiós pero esta vez un adiós a la rutina.
sábado, 23 de octubre de 2010
miércoles, 13 de octubre de 2010
Alumnos y profesores.
Que caprichosa es la vida eh?
Durante una época de tu vida -la primaria- lo padres se pasan tardes de domingo haciendo quebrados y divisiones a tu lado y tu, como melón que eres, estás dispuesto a hacer todo lo posible para no entenderlo. A lo largo de los años y con alguna bofetada que otra -no es metafórico sino real. Quien no ha llevado el primer, seguido del segundo, tercero, cuarto...todo el curso suspendido en 1ª de BUP?-, vas aprendiendo a buscarte solo la vida, aprobar con chuletas y hacer funcionar un ordenador a base de formatearlo.
Pues en la vida llega un momento que te devuelve esos malos tragos que tus padres pasaron contigo y os preguntareis como. Pues el día que tu madre -el género es indiferente - te pide que le enseñes a utilizar el móbil, objeto que ellos pensaban que solo servía para llamar y un día alguien -un hijoputa- les dijo que también podían hacer infinidad de cosas más ( mandar sms, mms, e-mails..).Te cuesta sangre y tiempo enseñarles que si pulsas dos veces la "a" se convierte en "b" y así sucesivamente. Luego los menús, un mundo oculto creado por las fuerzas del mal pero con la biblia en mano ellos lo entenderán, o eso les harás creer.
Pero aún es peor el día que te dicen "ven a casa y enséñame como va eso de internet". Ese día se marca en el calendario, no será un día cualquiera, toda tu vida lo vas a recordar - y parte de tu futuro también-.
Tu, armado de paciencia, y seguramente con una importante resaca, te plantas un domingo por la tarde en su casa. Ellos te esperan con su libretita dispuestos a apuntar todo lo que de tu apestosa boca salga. Que si el mouse, que si el enter, que si el space... Tu, que vas con la idea de "pegar-copiar", "no abras nunca esto" y "internet solo es google", te ves jodido. Tus dotes de comunicación familiar nunca han sido lo suficientemente fuertes como para decirle "eres imbécil o que coño", a parte, ellos nunca te lo dijeron -o sí, pero te jodes que por algo eres su hijo-.Joder ¿como una persona que lleva su negocio al día con una libreta que pone " debe-haber" y un sinfín de combinaciones numéricas más dignas de la física quántica que de una hoja de contabilidad puede tener tantos problemas para entender cuatro conceptos de ofimática?
Sus preguntas son alfileres para tu cabeza, sus dudas auténticas crisis de fe y su cara de "hijo que coño haces" seguida de la frase "déjame a mi que sino no sabré hacerlo" provocará una futura dependencia al Diazepan.
Al final te vas con una libreta llena de dibujitos, el teclado a colores y la pantalla llena de "postis" pensando que ya está todo hecho. A punto de salir de la casa oyes un grito a modo de "cariño espera". Piensas que será la propina de todas esas horas invertidas en ellos en forma de "tupper" repleto de comida, pero ella llega con las manos vacías y te dice "mis amigas me han dicho que se puede bajar música, como lo hago?". Nooo!!! Le respondes con la falsa moral del vago "mamá, esto es ilegal y los pobres músicos con sus asquerosas vidas también tienen que comer", ella se siente mal y lo olvida pero te ves obligado de llenar su vacío discdur de música.
Prueba superada. Has enseñado a tus padres a navegar por internet sin muchos efectos secundarios. Piensas que ya los has hecho todo, que esto va a ser un vago recuerdo similar al día que emprendiste una batalla contra una mosca con un periódico como arma de destrucción masiva...Pero no.
Ella se ha afinanciado de tu e-mail y ahora te inunda tu cuenta a mails estúpidos.La bloqueas, problema solventado hasta que llega el día F. Ese día en que te dice "hijo hace un Facebook y agrégame.
Pero como un hijo le va hacer un Facebook a sus padres? Eso sería como acostarse en una litera con ellos abajo con tu novia joder!!! Por suerte esa idea pasa de largo y la vida continua igual y la herencia sin retocar.
Y es que amigos míos, todos hemos sido alumnos y muy pocos valen para profesores.
Durante una época de tu vida -la primaria- lo padres se pasan tardes de domingo haciendo quebrados y divisiones a tu lado y tu, como melón que eres, estás dispuesto a hacer todo lo posible para no entenderlo. A lo largo de los años y con alguna bofetada que otra -no es metafórico sino real. Quien no ha llevado el primer, seguido del segundo, tercero, cuarto...todo el curso suspendido en 1ª de BUP?-, vas aprendiendo a buscarte solo la vida, aprobar con chuletas y hacer funcionar un ordenador a base de formatearlo.
Pues en la vida llega un momento que te devuelve esos malos tragos que tus padres pasaron contigo y os preguntareis como. Pues el día que tu madre -el género es indiferente - te pide que le enseñes a utilizar el móbil, objeto que ellos pensaban que solo servía para llamar y un día alguien -un hijoputa- les dijo que también podían hacer infinidad de cosas más ( mandar sms, mms, e-mails..).Te cuesta sangre y tiempo enseñarles que si pulsas dos veces la "a" se convierte en "b" y así sucesivamente. Luego los menús, un mundo oculto creado por las fuerzas del mal pero con la biblia en mano ellos lo entenderán, o eso les harás creer.
Pero aún es peor el día que te dicen "ven a casa y enséñame como va eso de internet". Ese día se marca en el calendario, no será un día cualquiera, toda tu vida lo vas a recordar - y parte de tu futuro también-.
Tu, armado de paciencia, y seguramente con una importante resaca, te plantas un domingo por la tarde en su casa. Ellos te esperan con su libretita dispuestos a apuntar todo lo que de tu apestosa boca salga. Que si el mouse, que si el enter, que si el space... Tu, que vas con la idea de "pegar-copiar", "no abras nunca esto" y "internet solo es google", te ves jodido. Tus dotes de comunicación familiar nunca han sido lo suficientemente fuertes como para decirle "eres imbécil o que coño", a parte, ellos nunca te lo dijeron -o sí, pero te jodes que por algo eres su hijo-.Joder ¿como una persona que lleva su negocio al día con una libreta que pone " debe-haber" y un sinfín de combinaciones numéricas más dignas de la física quántica que de una hoja de contabilidad puede tener tantos problemas para entender cuatro conceptos de ofimática?
Sus preguntas son alfileres para tu cabeza, sus dudas auténticas crisis de fe y su cara de "hijo que coño haces" seguida de la frase "déjame a mi que sino no sabré hacerlo" provocará una futura dependencia al Diazepan.
Al final te vas con una libreta llena de dibujitos, el teclado a colores y la pantalla llena de "postis" pensando que ya está todo hecho. A punto de salir de la casa oyes un grito a modo de "cariño espera". Piensas que será la propina de todas esas horas invertidas en ellos en forma de "tupper" repleto de comida, pero ella llega con las manos vacías y te dice "mis amigas me han dicho que se puede bajar música, como lo hago?". Nooo!!! Le respondes con la falsa moral del vago "mamá, esto es ilegal y los pobres músicos con sus asquerosas vidas también tienen que comer", ella se siente mal y lo olvida pero te ves obligado de llenar su vacío discdur de música.
Prueba superada. Has enseñado a tus padres a navegar por internet sin muchos efectos secundarios. Piensas que ya los has hecho todo, que esto va a ser un vago recuerdo similar al día que emprendiste una batalla contra una mosca con un periódico como arma de destrucción masiva...Pero no.
Ella se ha afinanciado de tu e-mail y ahora te inunda tu cuenta a mails estúpidos.La bloqueas, problema solventado hasta que llega el día F. Ese día en que te dice "hijo hace un Facebook y agrégame.
Pero como un hijo le va hacer un Facebook a sus padres? Eso sería como acostarse en una litera con ellos abajo con tu novia joder!!! Por suerte esa idea pasa de largo y la vida continua igual y la herencia sin retocar.
Y es que amigos míos, todos hemos sido alumnos y muy pocos valen para profesores.
domingo, 3 de octubre de 2010
Aburrimiento caótico.
El silencio dolía en mi cabeza y la paredes del comedor se me echaban encima. No podía más de estar encerrada pero tampoco podía salir. Buscaba soluciones y no las encontraba. Pensé en amartillar los tabiques a ver si así encontraba un tesoro escondido por los antiguos inquilinos y así me alegraba la noche pero la inmobiliaria demolería mi cuenta corriente y no estaba yo para más gastos, bueno no estaba para gastos.
Tenía que encontrar una solución a mi aburrimiento. Observé el apartamento : una tele que no quería encender, una ordenador que no sabía como funcionaba, unos libros llenos de polvo, unas cartas,un mechero,un martillo, una libreta y un lápiz. ¿Un lápiz? ¿Que coño hacía un lápiz en mi casa si no sabía ni escribir ni leer ? Y si no sabía ni escribir ni leer ¿porque tenía una libreta y unos libros?Intenté dibujar pero también fue inútil. Joder!!! Lo único que tenía sentido era la tele y no quería encenderla, estaba condenado al fracaso del aburrimiento.
Me adueñé de las cartas y empecé un solitario. Al ver que era imposible resolverlo quemé las cartas. Durante un rato me divertí mirando como las llamas bailaban sin música ni preocupación. Si ellas lo hacía yo también podía. Lo hice, me puse a bailar hasta que vi mi estúpido reflejo en el cristal que se asemejaba más a un mono ebrio que a un bailarín de claqué. Lo rompí de una patada.
Al escuchar el chasquido de los trozitos de ventana caer al suelo me emocioné y me fui en busca de algún objeto que me sirviera de martillo. Encontré uno y rompí todos los cristales del piso, no había vuelta atrás. Ese ruido para muchos era música celestial para mis oídos. Que placer. No había reflejo que se me resistiera, no había venta/espejo lo suficientemente duro/a para no romperse añicos a mis duros golpes...
Al final me corté. Observé como la sangre fluía por la herida y la gravedad la atraía hacía el suelo. Esas gotas me abducieron pero el corte era pequeño y dejo de sangrar rápido. Necesitaba un objeto cortante o punzante para seguir gozando de esa plástica y el lápiz y su afinada punta eran perfectos. Empecé a perforarme pequeños agujeros por todo el cuerpo y me aposenté en el suelo de la cocina. El contraste del blanco virginal de las baldosas con mi sangre era la mejor obra de arte jamás vista...
Me encendí un cigarro para más jolgorio. Era todo perfecto. Al desposeerme de las ventanas una fina brisa, que acariciaba mi rostro, me hizo recordar esa bellas llamas danzando sobre el cartón plastificado y encontré sentido a los libros y a las libretas. Lo amontoné todo y lo encendí. Rápidamente el fuego paso del bulto de papel a la sofá, del sofá a las cortinas y de las cortinas a toda la casa...
De repente toda mi casa bailaba al mismo son y mi cuerpo se unió a la orgía. Era una simbiosis entre llamas, objetos y yo...
Se terminó el aburrimiento hasta y el corazón, dejó de sonar...
Dios me preguntó si me suicidé, yo le contesté que no; me mató el aburrimiento.
Tenía que encontrar una solución a mi aburrimiento. Observé el apartamento : una tele que no quería encender, una ordenador que no sabía como funcionaba, unos libros llenos de polvo, unas cartas,un mechero,un martillo, una libreta y un lápiz. ¿Un lápiz? ¿Que coño hacía un lápiz en mi casa si no sabía ni escribir ni leer ? Y si no sabía ni escribir ni leer ¿porque tenía una libreta y unos libros?Intenté dibujar pero también fue inútil. Joder!!! Lo único que tenía sentido era la tele y no quería encenderla, estaba condenado al fracaso del aburrimiento.
Me adueñé de las cartas y empecé un solitario. Al ver que era imposible resolverlo quemé las cartas. Durante un rato me divertí mirando como las llamas bailaban sin música ni preocupación. Si ellas lo hacía yo también podía. Lo hice, me puse a bailar hasta que vi mi estúpido reflejo en el cristal que se asemejaba más a un mono ebrio que a un bailarín de claqué. Lo rompí de una patada.
Al escuchar el chasquido de los trozitos de ventana caer al suelo me emocioné y me fui en busca de algún objeto que me sirviera de martillo. Encontré uno y rompí todos los cristales del piso, no había vuelta atrás. Ese ruido para muchos era música celestial para mis oídos. Que placer. No había reflejo que se me resistiera, no había venta/espejo lo suficientemente duro/a para no romperse añicos a mis duros golpes...
Al final me corté. Observé como la sangre fluía por la herida y la gravedad la atraía hacía el suelo. Esas gotas me abducieron pero el corte era pequeño y dejo de sangrar rápido. Necesitaba un objeto cortante o punzante para seguir gozando de esa plástica y el lápiz y su afinada punta eran perfectos. Empecé a perforarme pequeños agujeros por todo el cuerpo y me aposenté en el suelo de la cocina. El contraste del blanco virginal de las baldosas con mi sangre era la mejor obra de arte jamás vista...
Me encendí un cigarro para más jolgorio. Era todo perfecto. Al desposeerme de las ventanas una fina brisa, que acariciaba mi rostro, me hizo recordar esa bellas llamas danzando sobre el cartón plastificado y encontré sentido a los libros y a las libretas. Lo amontoné todo y lo encendí. Rápidamente el fuego paso del bulto de papel a la sofá, del sofá a las cortinas y de las cortinas a toda la casa...
De repente toda mi casa bailaba al mismo son y mi cuerpo se unió a la orgía. Era una simbiosis entre llamas, objetos y yo...
Se terminó el aburrimiento hasta y el corazón, dejó de sonar...
Dios me preguntó si me suicidé, yo le contesté que no; me mató el aburrimiento.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Paseando
Nunca debí coger ese camino, algo me decía que iba a ir mal. Sin hacer caso a mis pensamientos giré a la derecha y empecé andar a ritmo alto por esa sucia y estrecha callejuela. Unos pasos a me seguían a cierta distancia y solo podía ver las discontinua sombra que las luces me prestaban. Aceleró el ritmo y yo también.
Volví a girar a la izquierda y de un contenedor de residuos de una obra recogí un palo en hierro del tamaño de mi antebrazo y lo escondí dentro la manga de mi chaqueta sin que mi perseguidor se percatara, la putada era que no era uno sino seis.
Un grito de alto alcanzó mis oídos y yo, haciendo caso omiso, seguí caminado intentando disimuladamente esconder mi miedo y huir. Unos pasos al sprint se aproximaban a mi hasta que una mano alcanzó mi hombro y me detuvo. Estaba más acojonado que un león en un safari, un sudor frío recorría mi cuerpo pero no les iba a dar mi cheque, el cheque. Me costó muchos años conseguir tal engaño a la agencia de seguros y ahora mi niño se lo merecía y se lo iba a dar, con sangre o sin ella.
Los seis individuos anónimos me rodearon y me amenazaron con una simple navaja. Mierda, esperaba más. No puedes atracar a un perdedor con una simple navaja y cuatro palos de madera cuando no tiene nada que perder.
Por suerte la vida me llevo a ser un puto desgraciado que no le importaba nada, solo que su hijo comiera y la madre...Bueno la madre la podían dar por el culo con a una broca del quince y sin lubricar, solo me importaba mi hijo.
Me amenazaron en acuchillarme si no les daba el cheque,sabían que lo tenía pero no sabían que bajo mi manga tenía el utensilio con el que les iba a abrir las cabezas y romper todas articulaciones de sus escuálidos cuerpos.
Mi negativa a dárselo provocó su ira y me atacaron. Mandaron primero al más tonto e indefenso. Vino corriendo con el puño por delante, grave error dejar su centro de gravedad al descubierto y si mandíbula en la trayectoria de mi codo. Un sutil giro y un codazo seco fueron suficientes para que él muchacho diera un mortal en sentido inverso a su carrera y quedara tumbado en el suelo, luego una patada en la cabeza me aseguraría que no volviera a molestar. El charco de sangre alrededor de su boca me lo confirmaba.
Por los rostros que pusieron los otros cinco creo que no les gustó que su compatriota de picotazos estuviera medio muerto al suelo y me acotaron contra una esquina mientras ataban los palos a unas cadenas de hierro forjado y sacaba unas mariposas de sus bolsillos. La cosa se complicaba y ellos iba a morir.
Aproveché la balborrea de uno de ellos y sus amenazas de muerte para correr hacía el de la derecha de todo mientras sacaba mi "porra" improvisada y le percutía en toda la rótula. Se arrodillaba ante mí como un soldado ante su rey y lo remataba con una mamporrazo en el cráneo, justo en la unión del hueso frontal y parental de su cráneo. la sangre pintaba mi rostro y él, difunto, tumbado a mis pies como si quisiera besarme mis viejas zapatillas. Era su destino,la muerte más justa que su mierda de vida le podía dar. Me quedaban 4.
Un duro golpe en mi espalda hizo que perdiera el equilibrio y la ubicación exacta de los otros personajes. Caí de rodillas al suelo y vi como todos se acercaron a mí con ganas de ostiarme hasta la saciedad, grave error.
Todos los tobillos y tibias estaban a mi alcance y de ello me aproveché. Un tobillo roto, una tibia partida y una rodilla troceada, ese sería su destino. Cogí aire, conté hasta tres y tracé una circunferencia perfecta con mi brazo y mi demoledora porra. Dí en todos los objetivos menos uno que consiguió saltar. Cayeron como mosca a mi alrededor. Pobres bastardos, no sabían que iban a morir.
Me acerqué al primero. Cuando intentó clavarme su mierda de navaja oxidada le bloqueé su robusto brazo y le clave su navaja en su bazo, muerte dura y cruel. Sangre y dolor.
El segundo,con un acto de valentía se levantó ante la mirada del que logró saltar mi barrido. Seguía de pie, medio cojo y con mirada de miedo. Me dio hasta pena pero tenía que morir. Corrí hacía él mientras cogía impulso para lanzarme un ataque con su cadena, salté y le partí la clavícula. El muy cabrón era testaduro, un golpe así noquea a cualquiera menos a él. Me giré y le arrebaté su cabeza con mi rodilla. Ahora sí.
Solo quedaba uno. Le ofrecí mi cheque de un millón de euros al portador. Se lo dejé en el suelo delante de mi. Él, con su cara tatuada, me miraba estupefacto. Si chico,nunca intentes robar a un loco. No reaccionaba y me decidí lanzar el ataque. Le tiré la porra a moda de dardo. Mientras él lo esquivaba yo le lanzaba un rodillazo en la boca del esternón que lo doblo por la mitad seguido de un codazo en la cabeza y otro rodillazo en la nariz. Fulminado intentó soltar su último suspiro de aire mientras un mortal gancho de derechas impactaba en su pómulo. K.O.
No miré atrás y me fui. Mi hijo tendría su cheque, la recompensa de soportar a un padre al que nunca vio y nunca tendría que saber que hubiera existido...
Volví a girar a la izquierda y de un contenedor de residuos de una obra recogí un palo en hierro del tamaño de mi antebrazo y lo escondí dentro la manga de mi chaqueta sin que mi perseguidor se percatara, la putada era que no era uno sino seis.
Un grito de alto alcanzó mis oídos y yo, haciendo caso omiso, seguí caminado intentando disimuladamente esconder mi miedo y huir. Unos pasos al sprint se aproximaban a mi hasta que una mano alcanzó mi hombro y me detuvo. Estaba más acojonado que un león en un safari, un sudor frío recorría mi cuerpo pero no les iba a dar mi cheque, el cheque. Me costó muchos años conseguir tal engaño a la agencia de seguros y ahora mi niño se lo merecía y se lo iba a dar, con sangre o sin ella.
Los seis individuos anónimos me rodearon y me amenazaron con una simple navaja. Mierda, esperaba más. No puedes atracar a un perdedor con una simple navaja y cuatro palos de madera cuando no tiene nada que perder.
Por suerte la vida me llevo a ser un puto desgraciado que no le importaba nada, solo que su hijo comiera y la madre...Bueno la madre la podían dar por el culo con a una broca del quince y sin lubricar, solo me importaba mi hijo.
Me amenazaron en acuchillarme si no les daba el cheque,sabían que lo tenía pero no sabían que bajo mi manga tenía el utensilio con el que les iba a abrir las cabezas y romper todas articulaciones de sus escuálidos cuerpos.
Mi negativa a dárselo provocó su ira y me atacaron. Mandaron primero al más tonto e indefenso. Vino corriendo con el puño por delante, grave error dejar su centro de gravedad al descubierto y si mandíbula en la trayectoria de mi codo. Un sutil giro y un codazo seco fueron suficientes para que él muchacho diera un mortal en sentido inverso a su carrera y quedara tumbado en el suelo, luego una patada en la cabeza me aseguraría que no volviera a molestar. El charco de sangre alrededor de su boca me lo confirmaba.
Por los rostros que pusieron los otros cinco creo que no les gustó que su compatriota de picotazos estuviera medio muerto al suelo y me acotaron contra una esquina mientras ataban los palos a unas cadenas de hierro forjado y sacaba unas mariposas de sus bolsillos. La cosa se complicaba y ellos iba a morir.
Aproveché la balborrea de uno de ellos y sus amenazas de muerte para correr hacía el de la derecha de todo mientras sacaba mi "porra" improvisada y le percutía en toda la rótula. Se arrodillaba ante mí como un soldado ante su rey y lo remataba con una mamporrazo en el cráneo, justo en la unión del hueso frontal y parental de su cráneo. la sangre pintaba mi rostro y él, difunto, tumbado a mis pies como si quisiera besarme mis viejas zapatillas. Era su destino,la muerte más justa que su mierda de vida le podía dar. Me quedaban 4.
Un duro golpe en mi espalda hizo que perdiera el equilibrio y la ubicación exacta de los otros personajes. Caí de rodillas al suelo y vi como todos se acercaron a mí con ganas de ostiarme hasta la saciedad, grave error.
Todos los tobillos y tibias estaban a mi alcance y de ello me aproveché. Un tobillo roto, una tibia partida y una rodilla troceada, ese sería su destino. Cogí aire, conté hasta tres y tracé una circunferencia perfecta con mi brazo y mi demoledora porra. Dí en todos los objetivos menos uno que consiguió saltar. Cayeron como mosca a mi alrededor. Pobres bastardos, no sabían que iban a morir.
Me acerqué al primero. Cuando intentó clavarme su mierda de navaja oxidada le bloqueé su robusto brazo y le clave su navaja en su bazo, muerte dura y cruel. Sangre y dolor.
El segundo,con un acto de valentía se levantó ante la mirada del que logró saltar mi barrido. Seguía de pie, medio cojo y con mirada de miedo. Me dio hasta pena pero tenía que morir. Corrí hacía él mientras cogía impulso para lanzarme un ataque con su cadena, salté y le partí la clavícula. El muy cabrón era testaduro, un golpe así noquea a cualquiera menos a él. Me giré y le arrebaté su cabeza con mi rodilla. Ahora sí.
Solo quedaba uno. Le ofrecí mi cheque de un millón de euros al portador. Se lo dejé en el suelo delante de mi. Él, con su cara tatuada, me miraba estupefacto. Si chico,nunca intentes robar a un loco. No reaccionaba y me decidí lanzar el ataque. Le tiré la porra a moda de dardo. Mientras él lo esquivaba yo le lanzaba un rodillazo en la boca del esternón que lo doblo por la mitad seguido de un codazo en la cabeza y otro rodillazo en la nariz. Fulminado intentó soltar su último suspiro de aire mientras un mortal gancho de derechas impactaba en su pómulo. K.O.
No miré atrás y me fui. Mi hijo tendría su cheque, la recompensa de soportar a un padre al que nunca vio y nunca tendría que saber que hubiera existido...
miércoles, 22 de septiembre de 2010
A Labordeta
Dedicado a Labordeta (muerto el 19/09/2010) compartiré uno de sus poemas preferidos de su hermano muerto prematuramente:
“Retrospectiva Existente” de Miguel Labordeta(germà)
Me registro los bolsillos desiertos
para saber dónde fueron aquellos sueños.
Invado las estancias vacías
para recoger mis palabras tan lejanamente idas.
Saqueo aparadores antiguos,
viejos zapatos, amarillentas fotografías tiernas,
estilográficas desusadas y textos desgajados del Bachillerato,
pero nadie me dice quién fui yo.
Aquellas canciones que tanto amaba
no me explican dónde fueron mis minutos,
y aunque torturo los espejos
con peinados de quince años,
con miradas podridas de cinco años
o quizá de muerto,
nadie, nadie me dice dónde estuvo mi voz
ni de qué sirvió mi fuerte sombra mía
esculpida en presurosos desayunos,
en jolgorios de aulas y pelotas de trapo,
mientras los otoños sedimentaban
de pálidas sangres
las bodegas del Ebro.
¿En qué escondidos armarios
guardan los subterráneos ángeles
nuestros restos de nieve nocturna atormentada?
¿Por qué vertientes terribles se despeñan
los corazones de los viejos relojes parados?
¿Dónde encontraremos todo aquello
que éramos en las tardes de los sábados,
cuando el violento secreto de la Vida
era tan sólo
una dulce campana enamorada?
Pues yo registro los bolsillos desiertos
y no encuentro ni un solo minuto mío,
ni una sola mirada en los espejos
que me diga quién fui yo.
“Retrospectiva Existente” de Miguel Labordeta(germà)
Me registro los bolsillos desiertos
para saber dónde fueron aquellos sueños.
Invado las estancias vacías
para recoger mis palabras tan lejanamente idas.
Saqueo aparadores antiguos,
viejos zapatos, amarillentas fotografías tiernas,
estilográficas desusadas y textos desgajados del Bachillerato,
pero nadie me dice quién fui yo.
Aquellas canciones que tanto amaba
no me explican dónde fueron mis minutos,
y aunque torturo los espejos
con peinados de quince años,
con miradas podridas de cinco años
o quizá de muerto,
nadie, nadie me dice dónde estuvo mi voz
ni de qué sirvió mi fuerte sombra mía
esculpida en presurosos desayunos,
en jolgorios de aulas y pelotas de trapo,
mientras los otoños sedimentaban
de pálidas sangres
las bodegas del Ebro.
¿En qué escondidos armarios
guardan los subterráneos ángeles
nuestros restos de nieve nocturna atormentada?
¿Por qué vertientes terribles se despeñan
los corazones de los viejos relojes parados?
¿Dónde encontraremos todo aquello
que éramos en las tardes de los sábados,
cuando el violento secreto de la Vida
era tan sólo
una dulce campana enamorada?
Pues yo registro los bolsillos desiertos
y no encuentro ni un solo minuto mío,
ni una sola mirada en los espejos
que me diga quién fui yo.
sábado, 18 de septiembre de 2010
pon una banda sonora a tu vida
La música. Alguna vez os habéis imaginado una vida sin ella?
Esa canción que te transporta a un momento, esa melodía que retumba en tu cabeza aunque no sepas que es, "ese subidón" en el coche que te despierta tras diez horas al volante, esa poesía cantada que te roba una lágrima, ese verso que describe tu momento, ese "air guitar" involuntario, esas baquetas salpicando el aire...
Os imaginas una vida sin todas esas emociones, sin todos esos momentos, sin todas esas bandas sonoras?Yo no.
Que dura sería la vida sin ella, que bonita escuchándola cada día, cada momento.
Por qué a unos les puede gustar el folk, a otros la electrónica y otros tanto el rock pero a todos nos une la misma cosa ; esa traslación a otro universo con una canción (cada cual con la suya, yo tengo muchas; una para cada momento).
Y es que solo levantarme, seguidamente de beberme el vaso de agua, lo primero que hago es poner música i cantar o gritar o ambas. Y así hasta acostarme que como todo yonqui necesito mi dosis antes dormir.
Es más, podría definir un día con canciones (voy a intentarlo )
9.00: suena el despertador, mis legañas me impiden ver más allá que mis pasos. Conecto el reproductor y CAKE "I WILL SURVIVE", un día duro me espera.
9.15: La cafetera impregnando toda mi casa de ese fantástico aroma, la tostadora aliñando mi estómago de futuras sensaciones y mi cabeza empieza a despejarse. Momento de noticias y poco más, la música para el coche.
9.30. Entro en el coche, todo el día por delante. Enciendo el motor y hay que animar el patio que para tristezas ya está el mundo. MATT&KIMM "DAYLIGHT" me ayudrá.
13.30: vuleta a casa, momento de relax y pensar que comer.AU REVOIR SIMONE y todo su disco hasta llegar.
17.00:hay que despejarse de nuevo pero poco a poco. METALLICA Y SU FADE TO BLACK será lo mejor
19.30: Para al trabajo. Ya es tarde y la pereza hay que quitarla con buen rollo. PHOENIX y su LISZTOMANIA serán perfectos.
23.00: Por fin terminó el día. A casita, copa de vino pre-cena con un poquito Al DI MEOLA,JOHN McLAUGHLIN Y PACO DE LUCÍA ayudarán a calmar todos mi males.
03.00. hora de dormir, alguna canción aleatoria de LEMONGRASS y a la cama.
Esa canción que te transporta a un momento, esa melodía que retumba en tu cabeza aunque no sepas que es, "ese subidón" en el coche que te despierta tras diez horas al volante, esa poesía cantada que te roba una lágrima, ese verso que describe tu momento, ese "air guitar" involuntario, esas baquetas salpicando el aire...
Os imaginas una vida sin todas esas emociones, sin todos esos momentos, sin todas esas bandas sonoras?Yo no.
Que dura sería la vida sin ella, que bonita escuchándola cada día, cada momento.
Por qué a unos les puede gustar el folk, a otros la electrónica y otros tanto el rock pero a todos nos une la misma cosa ; esa traslación a otro universo con una canción (cada cual con la suya, yo tengo muchas; una para cada momento).
Y es que solo levantarme, seguidamente de beberme el vaso de agua, lo primero que hago es poner música i cantar o gritar o ambas. Y así hasta acostarme que como todo yonqui necesito mi dosis antes dormir.
Es más, podría definir un día con canciones (voy a intentarlo )
9.00: suena el despertador, mis legañas me impiden ver más allá que mis pasos. Conecto el reproductor y CAKE "I WILL SURVIVE", un día duro me espera.
9.15: La cafetera impregnando toda mi casa de ese fantástico aroma, la tostadora aliñando mi estómago de futuras sensaciones y mi cabeza empieza a despejarse. Momento de noticias y poco más, la música para el coche.
9.30. Entro en el coche, todo el día por delante. Enciendo el motor y hay que animar el patio que para tristezas ya está el mundo. MATT&KIMM "DAYLIGHT" me ayudrá.
13.30: vuleta a casa, momento de relax y pensar que comer.AU REVOIR SIMONE y todo su disco hasta llegar.
17.00:hay que despejarse de nuevo pero poco a poco. METALLICA Y SU FADE TO BLACK será lo mejor
19.30: Para al trabajo. Ya es tarde y la pereza hay que quitarla con buen rollo. PHOENIX y su LISZTOMANIA serán perfectos.
23.00: Por fin terminó el día. A casita, copa de vino pre-cena con un poquito Al DI MEOLA,JOHN McLAUGHLIN Y PACO DE LUCÍA ayudarán a calmar todos mi males.
03.00. hora de dormir, alguna canción aleatoria de LEMONGRASS y a la cama.
viernes, 10 de septiembre de 2010
Simplemente
Dicen algunos que en lo difícil está el placer, que en lo que se hace esperar se disfruta más y que la vida no es eterna. Por eso, si puedo disfruto y si alguna locura tengo que hacer, la hago.
Algunos dicen que soy un loco muy cuerdo, otros un cuerdo que se hace el loco. Yo simplemente digo que soy yo, así sin más. Que en todo se aprende a base de ostias, que si te caes te vuelves a levantar. Que la vida no es eterna y la muerte existe. Que llorar es de valientes y ser feliz una prioridad. Que callar es de sabios y aprender de listos. Que la compañía se disfruta cuando se sabe estar solo y la soledad enseña a compartir.
Y compartir amigos míos, ES MARAVILLOSO.
Algunos dicen que soy un loco muy cuerdo, otros un cuerdo que se hace el loco. Yo simplemente digo que soy yo, así sin más. Que en todo se aprende a base de ostias, que si te caes te vuelves a levantar. Que la vida no es eterna y la muerte existe. Que llorar es de valientes y ser feliz una prioridad. Que callar es de sabios y aprender de listos. Que la compañía se disfruta cuando se sabe estar solo y la soledad enseña a compartir.
Y compartir amigos míos, ES MARAVILLOSO.
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